Durante los últimos años, muchos propietarios han tenido miedo a iniciar un procedimiento de desahucio porque el inquilino podía alegar vulnerabilidad y el lanzamiento quedaba suspendido durante meses o incluso años. Ese miedo era comprensible. Lo hemos visto en el despacho. Pero esta semana hemos tenido una gran alegría: un cliente ha podido recuperar su vivienda después de cuatro años de espera.
Cuatro años sin poder disponer de su casa. Cuatro años soportando gastos, incertidumbre y una evidente sensación de indefensión. El procedimiento había quedado bloqueado por la situación de vulnerabilidad alegada por el inquilino, pero finalmente se ha podido realizar el desalojo.
Y esta es la idea que muchos propietarios deben tener clara: ya no debe asumirse que la vulnerabilidad paraliza automáticamente un desahucio de forma indefinida.
Durante mucho tiempo se ha instalado una creencia muy perjudicial: pensar que si el ocupante o el inquilino se declaraba vulnerable, no merecía la pena demandar. Muchos propietarios han esperado, han retrasado decisiones y han dejado pasar meses por miedo a iniciar un procedimiento que pudiera quedar paralizado.
Ese planteamiento hoy debe revisarse.
La vulnerabilidad puede existir y debe ser valorada cuando responde a una situación real de necesidad. Pero una cosa es proteger situaciones sociales graves y otra muy distinta es convertir esa alegación en un escudo permanente para impedir que el propietario recupere su vivienda. La solución habitacional corresponde a las Administraciones públicas, no al pequeño propietario que necesita recuperar su inmueble, cobrar su renta o disponer de su patrimonio.
La normativa extraordinaria aprobada durante los últimos años permitió suspender determinados procedimientos de desahucio y lanzamiento en casos de vulnerabilidad económica y falta de alternativa habitacional. Pero esa regulación era excepcional. No nació para vaciar de contenido el derecho de propiedad ni para permitir que una persona permaneciera indefinidamente en una vivienda ajena. De hecho, el último intento de prorrogar determinadas medidas extraordinarias fue derogado por el Congreso, según consta en el Boletín Oficial del Estado.
Por eso, si existe un impago de rentas, una ocupación sin título o un contrato extinguido, conviene estudiar ya la viabilidad de iniciar el procedimiento. En AJM Abogados contamos con experiencia específica como abogado de desahucio en Madrid y estamos revisando muchos casos que antes permanecían paralizados por prudencia o por miedo a la alegación de vulnerabilidad.
El retraso judicial también ha influido mucho en esta situación. Los datos del Consejo General del Poder Judicial reflejan que los lanzamientos y procedimientos vinculados a vivienda siguen siendo una realidad relevante en los juzgados. Por eso es tan importante no quedarse parado, también has de ver si el inquilino se ha acogido a prorroga extraordinaria.
El punto clave está en preparar bien la demanda. No se trata solo de presentar un desahucio. Hay que acreditar la situación del propietario, reclamar correctamente las rentas, cumplir los requisitos procesales previos cuando sean exigibles y anticipar la posible oposición basada en vulnerabilidad. Puedes consultar también nuestra sección de arrendamientos y desahucios y nuestro artículo sobre cómo funciona el proceso de desahucio.
La vulnerabilidad real debe protegerse. Pero no puede convertirse en una vía para privar indefinidamente a un propietario de su vivienda. Las administraciones son las que tienen que dar las soluciones a estas situaciones, y así lo dijo la Magistrada en su resolución.
la obligación de que se la proporcione una vivienda es materia de la administraciones públicas competentes para ello , no de la actora.
En AJM Abogados ayudamos a propietarios a recuperar sus inmuebles con una estrategia clara, seria y adaptada a la situación actual de los juzgados.
¿Tienes dudas? Llámanos o escríbenos y juntos encontraremos la mejor solución para tu caso. Puedes consultar en nuestros despachos de Colmenar Viejo, Alcobendas, Tres Cantos, Collado Villalba, Madrid